Los retos de la educación en Catalunya
Recientemente se ha visto la publicación del informe"L'estat de l'educació a Catalunya" por parte de la Fundació Jaume Bofill. Los resultados, no por esperables, dejan de ser alarmantes: desde cualquier punto de vista, tanto de la financiación como de los resultados, estamos a la cola no solo de Europa, sino del conjunto de España, que ya es decir. Así las cosas, ¿Cuales son los retos de la educación en Catalunya y en España?
1. El reto del debate: aunque las cifras del informe son demoledoras, no se observa que esta situación genere ningún tipo de debate público (entre los blogs que leo no he visto ninguna alusión al tema). Así las cosas, el primer reto de la educación en Catalunya es que la sociedad, la adminstración y los medios hagan de este asunto una auténtica prioridad nacional. Además, cuando se habla de educación, muchas veces es para entrar en polémicas absolutamente secundarias, como el caso de la "Educación por la ciudadanía", materia que ha generado mucha polémica entre la izquierda y la derecha pero que teniendo en cuenta, por ejemplo, las altas tasas de fracaso escolar, no debería pasar de ser una polémica secundaria (para los que no lo sepan, esta materia que despierta tantas pasiones se da una hora a la semana durante un solo curso, una auténtica "maria", de la que se han dicho muchas tonterias tanto a favor como en contra).
2. El reto de la financiación: sin recursos es imposible una educación de calidad, y más allá de la retórica en la que todo el mundo dice que la educación es importante, lo cierto es que tanto en Catalunya como en España se destina muy poco dinero a educación Así por ejemplo Catalunya solo destina el 2.2 % de su PIB a educación y solo tiene por debajo a Madrid (1.8 %). Esto signifa que si en el País Basco el gasto es de 5381 euros por estudiante, en Catalunya el gasto por estudiante es de solo 3543 euros (la media española es de 3950 euros). Ni que decir tiene que si la comparación es a nivel europeo entonces las cifras son de escándalo (en la UE el gasto medio en educación es del 4% del PIB, llegando al 6 % en paises como Dinamarca o Suecia).
3. El reto de la estabilidad: en España cada cambio de gobierno supone un cambio en el modelo educativo, algo inaudito en Europa. Los muchos ministros y consellers del ramo intentan dejar su huella cambiando las leyes en educación y no proponiendo mejoras en la financiación o en el funcionamiento de los centros.
4. El reto de la formación: la formación que reciben los profesores de secundaria para ejercer como tales, el famoso CAP, es de pena: una formación teórica alejada de la realidad de las aulas y una formación práctica que depende de la buena voluntad del tutor que se tenga. Como botón de muestra la "buena voluntad" de mi tutura de prácticas hizo que yo estuviera 6 horas en total en el centro donde hice las prácticas. Hace falta una formación mucho más completa y exigente.
5. El reto de la diversidad: si todos los alumnos tienen que estar escolarizados hasta los 16 años es asumiendo que cada alumno tiene unas aptitudes y unas actitudes diferentes. Es absurdo pretender que a los 15 años todos los alumnos, desde los que no se van a sacar el graduado hasta los que van a hacer bachillerato esten recibiendo las mismas materias. Hace falta reforzar la atención a la diversidad, sobretodo a partir de los 14 años, mediante itinerarios, desdoblamientos, flexibilidad en los currículums, mayor autonomía para los centros, etc. De esta manera al menos en Catalunya se evitarían resultados terroríficos como el de ser la comunidad con la segunda tasa de graduación más baja en ESO (69.6%).
6. El reto de la implicación: mientras la tele se llene de telebasura en horario infantil, mientras no haya medidas de conciliación de la vida laboral y familiar para que los padres puedan seguir más de cerca la educación de sus hijos y mientras se permita a las escuelas concertadas seleccionar a sus alumnos, será muy difícil mejorar los resultados. Y es que la implicación, de todos, es la clave para mejorar la educación en este país.
Daniel Navarro
1. El reto del debate: aunque las cifras del informe son demoledoras, no se observa que esta situación genere ningún tipo de debate público (entre los blogs que leo no he visto ninguna alusión al tema). Así las cosas, el primer reto de la educación en Catalunya es que la sociedad, la adminstración y los medios hagan de este asunto una auténtica prioridad nacional. Además, cuando se habla de educación, muchas veces es para entrar en polémicas absolutamente secundarias, como el caso de la "Educación por la ciudadanía", materia que ha generado mucha polémica entre la izquierda y la derecha pero que teniendo en cuenta, por ejemplo, las altas tasas de fracaso escolar, no debería pasar de ser una polémica secundaria (para los que no lo sepan, esta materia que despierta tantas pasiones se da una hora a la semana durante un solo curso, una auténtica "maria", de la que se han dicho muchas tonterias tanto a favor como en contra).
2. El reto de la financiación: sin recursos es imposible una educación de calidad, y más allá de la retórica en la que todo el mundo dice que la educación es importante, lo cierto es que tanto en Catalunya como en España se destina muy poco dinero a educación Así por ejemplo Catalunya solo destina el 2.2 % de su PIB a educación y solo tiene por debajo a Madrid (1.8 %). Esto signifa que si en el País Basco el gasto es de 5381 euros por estudiante, en Catalunya el gasto por estudiante es de solo 3543 euros (la media española es de 3950 euros). Ni que decir tiene que si la comparación es a nivel europeo entonces las cifras son de escándalo (en la UE el gasto medio en educación es del 4% del PIB, llegando al 6 % en paises como Dinamarca o Suecia).
3. El reto de la estabilidad: en España cada cambio de gobierno supone un cambio en el modelo educativo, algo inaudito en Europa. Los muchos ministros y consellers del ramo intentan dejar su huella cambiando las leyes en educación y no proponiendo mejoras en la financiación o en el funcionamiento de los centros.
4. El reto de la formación: la formación que reciben los profesores de secundaria para ejercer como tales, el famoso CAP, es de pena: una formación teórica alejada de la realidad de las aulas y una formación práctica que depende de la buena voluntad del tutor que se tenga. Como botón de muestra la "buena voluntad" de mi tutura de prácticas hizo que yo estuviera 6 horas en total en el centro donde hice las prácticas. Hace falta una formación mucho más completa y exigente.
5. El reto de la diversidad: si todos los alumnos tienen que estar escolarizados hasta los 16 años es asumiendo que cada alumno tiene unas aptitudes y unas actitudes diferentes. Es absurdo pretender que a los 15 años todos los alumnos, desde los que no se van a sacar el graduado hasta los que van a hacer bachillerato esten recibiendo las mismas materias. Hace falta reforzar la atención a la diversidad, sobretodo a partir de los 14 años, mediante itinerarios, desdoblamientos, flexibilidad en los currículums, mayor autonomía para los centros, etc. De esta manera al menos en Catalunya se evitarían resultados terroríficos como el de ser la comunidad con la segunda tasa de graduación más baja en ESO (69.6%).
6. El reto de la implicación: mientras la tele se llene de telebasura en horario infantil, mientras no haya medidas de conciliación de la vida laboral y familiar para que los padres puedan seguir más de cerca la educación de sus hijos y mientras se permita a las escuelas concertadas seleccionar a sus alumnos, será muy difícil mejorar los resultados. Y es que la implicación, de todos, es la clave para mejorar la educación en este país.
Daniel Navarro
