el compromiso real con el cambio

Así, los denominados movimientos sociales que se sitúan aparentemente a la izquierda de los partidos, se hayan atrapados entre la incapacidad manifiesta de liderar un cambio real y su rechazo a cualquier participación dentro del sistema político “oficial” conscientes que ésta aunque podría ayudar a conseguir sus fines rebajaría sus gran parte planteamientos maximalistas perdiendo gran parte de su pequeña masa de apoyo.
Esto también provoca que el debate sobre los fines y los diferentes medios para alcanzarlos quede aparcado y se antepongan la visibilidad de los medios como las manifestaciones que ayudan aumentar la masa de apoyo a otras acciones que podrían ser más efectivas para lograr el cambio.
La urgencia por aumentar la masa de apoyo, lleva también, a la flexibilización de sus mecanismos de participación como las asambleas abiertas sin comisiones de trabajo permanentes o directamente las convocatorias vía Internet/SMS de sus movilizaciones sin informar en el mismo nivel de otras actividades de reflexión.
Todo esto, está aderezado por el carácter festivo de sus movilizaciones que atrae a propios y curiosos a unirse a sus acciones en la calle sin poder determinar que gente es manifestante y cuál es espectadora.
Personalmente, y soy conciente que esto puede parecer reaccionario, no comparto el modo de vida, ni los ideales que se propone como alternativos, no me gusta el "circo", no creo que sea un arte popular o revolucionario tal y como lo entendía por ejemplo Trotsky, porque generalmente no lleva ninguna reflexión revolucionaría asociada ni aporta nada al cambio social. Creo que más bien es la promoción de un medio de vida, sólo accesible para ciertas clases sociales, desde el cuál algunos pretenden buscar la admiración y la diferenciación individualista de la masa.
Que no os seduzcan los cantos de sirena, si el socialismo es cambio y exige compromiso, actualmente, en esto, nadie nos puede adelantar por la izquierda.
Néstor Cabañas

19 / març / 2008 03:30
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Los que estamos en la universidad lo vemos a diario en las "asambleas de estudiantes" que organizan actos supuestamente reivindicativos en defensa de la universidad pública, tales como montar dos tiendas de campaña en medio del patio o una carmanyolada popular, pero cuando han de poner sus reivindaciones por escrito son incapaces de redactar algo mínimamente coherente. Se limitan a una sarta de soflamas inconexas entre sí, a un copia y pega elemental de manifiestos anteriores carentes de toda reflexión.